PREPARACIÓN FÍSICA EN EDADES TEMPRANAS

El tema de la preparación física en edades tempranas suele ser una fuente de dudas para muchos/as entrenadores/as. ¿Cómo debemos plantearla? ¿Cómo adaptar adecuadamente los contenidos a las edades? Este artículo intenta ofrecer pautas de utilidad al respecto.

En edades tempranas, la Preparación Física no debe ser específica

Los/as jóvenes jugadores/as no deberían realizar trabajos puramente condicionales, ya que no es necesario buscar a estas alturas una mejora en este aspecto de manera específica, ya que existen otros elementos más importantes a desarrollar. Lo adecuado será realizar un trabajo general centrado en la mejora de la psicomotricidad y la coordinación de nuestros/as jugadores/as. Este trabajo se presenta más interesante y necesario, debido a que nos encontramos ante un deporte en el que el/la jugador/a debe responder a una multitud de problemas en situaciones que siempre son diferentes.

De esta manera, el trabajo de la psicomotricidad y la coordinación en el fútbol persigue el desarrollo motor del jugador/a, entendiendo éste como un proceso de adaptación al medio con el fin de dominar el propio cuerpo dentro de un contexto determinado.

Sesiones específicas de entrenamiento físico o integración en una sesión ordinaria

Conviene resaltar que entrenamos para que los/as jugadores/as se desenvuelvan eficaz y eficientemente durante el desarrollo de las distintas acciones que aparecen en el juego. En este sentido, el propio juego ya nos permite mejorar las acciones que los/as jugadores/as deben solucionar y por lo tanto, podemos entrenar el aspecto físico dentro de una tarea que no esté aislada del juego. Si modificamos algunos parámetros, como por ejemplo, el espacio o el tiempo de juego, podemos promover la mejora de los aspectos condicionales que deseemos sin necesidad de realizar tareas específicas y exclusivas del entrenamiento físico.

La Fuerza se entrena mediante el entrenamiento coordinativo

La mejora de la fuerza en estas edades se produce por el propio crecimiento y la mejora de la coordinación, es decir, por la optimización de la respuesta a nivel nervioso y la técnica del gesto.

Así, podremos mejorar la fuerza de los/as jugadores/as mediante tareas que impliquen un grado de demanda coordinativa elevada, ya sean tareas globales, como juegos, o tareas más específicas, como recorridos o circuitos.

La Resistencia se entrena mediante los juegos globales

El entrenamiento de la resistencia se concebirá de forma muy básica. Entendemos que la vía de la resistencia anaeróbica láctica no se debe entrenar durante esta etapa, debido a la falta de madurez y a la baja capacidad para eliminar lactato en estas edades.

Para trabajar la resistencia de los/as jugadores/as en edades tempranas, podemos elaborar tareas como juegos globales, en los que aparezcan las manifestaciones de fuerza deseadas durante un período continuado de tiempo.

La velocidad se entrena mediante acciones coordinativas a velocidades altas y mediante juegos globales

Con el fin de mejorar la velocidad de los/as jóvenes jugadores/as, deberemos exigir que en los recorridos o los juegos se realicen ejecuciones a velocidades muy altas. El hecho de trabajar a intensidades altas potenciará las capacidades del jugador/a para dar respuestas a velocidades elevadas ante una nueva situación. No obstante, cabe destacar que en el fútbol la velocidad es relativa, puesto que a veces debemos ir muy rápido y a veces más lentos para adaptarnos al entorno. Será interesante, entonces, valorar qué gestos necesitan más o menos velocidad en su ejecución, y concienciar al jugador/a de la contextualización del gesto. En este sentido, si diseñamos juegos globales estamos promoviendo que las condiciones del entorno se manifiesten de forma diferente en el transcurso de la tarea, con lo que ofrecemos una variabilidad que permite al jugador ajustar la velocidad del gesto a los elementos del entorno y potenciar así su adaptabilidad al medio.

Requisitos básicos para recorridos y juegos para el trabajo coordinativo

En los recorridos y juegos para el trabajo coordinativo deben aparecer las manifestaciones motrices que se dan en el deporte como requisito básico de la tarea. Estas manifestaciones procedentes del juego deben poder experimentarse en el desarrollo del ejercicio, con el fin de entrenarlas y poder volver al juego con mayores posibilidades motrices. Hablamos de requisitos como: desplazamientos, cambios de dirección, aceleraciones y frenadas, saltos, distintos tipos de apoyos al contactar con el suelo, giros, situaciones de desequilibrio. También procuraremos que aparezcan aquellos gestos técnicos que implican el contacto con el balón, como por ejemplo: el pase, el remate, el control, la protección del balón, entre otros.

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